Don Pablo con sus eternos papeles y su libro en la mano
La última vez que estuve con Don Pablo tuvimos una larga charla a la puerta de “su iglesia”, me decía que en este pueblo la fiesta mayor estaba dedicada en honor de la mujer a la que más amó Jesucristo, su amante, esposa y compañera. Que le alegraba que fuera así porque primeramente Jesús era hombre y como tal necesitaba en su vida a alguien que le dijera que lo que hacía estaba bien o mal, - porque las mujeres son para los hombres su conciencia hecha carne- y yo le respondía que si los hombres lo eran de las mujeres - no… ¿Cual era tu nombre?… Antonio, la conciencia de la mayoría de los hombres es el egoísmo y el pene.
Don Pablo era un cura bueno, o al menos en mis charlas con él así me lo demostró. Inteligente y de lo más culto que me he encontrado, amable, loco por este pueblo, por su iglesia y el románico. Ahora con el paso del tiempo me arrepiento de no haber hablado más con el.
Un buen día le enseñé un calco de la escritura de una piedra que Carlos y José Luís habían tomado en la fuente de los Álamos de Cadalso, miró las fotos y el papel con detenimiento y metiendo mano en un bolsillo sacó un libro, y dentro de el una foto de un dintel de una puerta en la que decía que había descifrado y que hablaba de que Jesús solamente era un hombre. Yo como yo no tenía ni idea de lo que allí ponía le sólo pude responderle que eso lo tenía claro – ¿Y te crees que era hijo de Dios?- Pues mire, Don Pablo, eso me cuesta mucho creerlo. -No te martirices, a mi me pasa lo mismo pero los que mandan en este partido religioso que es La Iglesia, dice que si y yo…. Amen.-Y como me han dicho que lo propague, soy muy obediente aunque has de saber que quien más sabía de esto era el de Hita, ese…. Tampoco estaba muy seguro y fíjate que lo que primero hizo al cruzar el Malagosto, que no Malangosto, fue caer en brazos de la vaquera y eso que se llevó… porque no hay nada mejor para un hombre el yacer bien yacido después de una jornada de camino.
Don Pablo, perdido entre la gente.
Don Pablo hablaba y hablaba de todo aunque su tema preferido era El Arcipreste- que has de saber que nunca fue ni cura ni párroco de Sotosalbos, pasó por aquí como pudo pasar por La Torre, pero cayó aquí y al plasmarlo en su Buen Amor le dio a este pueblo fama y rango de eterno y a sus gentes, un no se qué que me intriga.
El pasado 3 de marzo, tercer día de la Semana Santa, murió Don Pablo como a él seguro le hubiera gustado morir, la misma semana en la que según la Iglesia murió su Jesús. Seguro que lo hizo dos días antes de la fecha señalada para no ser protagonista y dejárselo todo a EL.
El primer día que visité Sotosalbos hace ya más de veinte años la iglesia estaba abierta, no como ahora que está eternamente cerrada, al entrar nos encontramos con un hombrecito que nos saludó afectuosamente y después de interrogarnos y apuntar en un cuaderno de donde veníamos y porqué aquí, nos enseñó la iglesia y nos contó todo lo que el sabía de ella. Su amor al hablar de sus características le salía del alma. Al acabar, nos vendió con todas las artes marquetinianas posibles, un libro y media docena de huevos que había puesto sus gallinas, las vueltas del pequeño gasto dijo que eran para el cepillo. No te podías negar por la forma de decirlo. Luego con el paso del tiempo conocí de sus andanzas en el pueblo, era la otra versión, la de sus feligreses y se te queda la duda de qué hay de interés y que no en cada una de las historias. Si tengo claro lo que interpreto de lo que ha escrito en sus libros y en los documentos de la iglesia que he leído, de la forma tan precisa de escribir y con el cariño que lo hacía, de todo lo que ha amado este pueblo, a sus gentes y a Su Iglesia.
Agradecimiento y recuerdo
El artículo anterior lo he cogido prestado del blog de Tony Montón, aprovecho para enviarle un saludo.
Desde este blog quiero también recordar a Don Pablo, un cura bueno, como dice en su blog Tony Montón.
Solo el echo de pronunciar su nombre me causa un enorme respeto, para empezar creo que nunca le agradecimos lo mucho que hizo por Sotosalbos y sus gentes, cuando hablo de gentes me refiero a la época que yo he vivido desde que le conozco.
Allá por los años 70 recuerdo cuando de chavales jugábamos al balón en el pórtico de la iglesia, y venía Don Pablo a dar la misa por las tardes, y nos echaba la bronca, porque molestábamos a las personas que querían escuchar misa, era lógico, pero no lo entendíamos ya que creíamos que era el mejor sitio para jugar.
Pronto me di cuenta que Don Pablo se preocupaba mucho por los chavales, se encargo de crear una asociación cultural, creo que se llamaba Santa Maria de la Sierra, con el fín de conseguir un local donde los jóvenes pasáramos los días de invierno, ese local fue el "teleclub", antigua escuela. Le doto de mobiliario, televisor, biblioteca, una estufa de leña para no pasar frío, todo un lujo para aquellos tiempos.
Años mas tarde, se encargo de hacer los tramites para que la caja de ahorros nos diera unas porterías de fútbol, que se encuentran actualmente en la dehesa de los Pozuelos (así no dábamos por saco en el pórtico de la Iglesia).
Se encargaba de la catequesis para hacer la primera comunión así nos tenia más cerca.
Pronto le ayudábamos como monaguillos, nos lo agradecía con una propina y corríamos a cambiarla por bollos en casa de Julian el panadero.
Como las fiestas patronales son a finales de Mayo y finales de Septiembre, es cierto que son fechas muy malas para juntarse las familias en el pueblo, y propuso la fiesta en honor de Maria Magdalena, la primera semana de Agosto, coincidiendo con la época vacacional y así juntar al maximo numero de familias en un día festivo.
Escribió varios libros con el titulo "primeras crónicas de Sotosalbos" que se encargaba de difundir entre los cientos de turistas que visitaban la Iglesia de San Miguel.
Siempre estuvo muy vinculado a la romería del puerto Malagosto junto a Jaime Alpens.
Dio a conocer el pueblo de Sotosalbos, por todos los rincones de España, a su iglesia han venido a contraer matrimonio muchos famosos de la época. También rodaron varias películas en la iglesia, todo gracias a los contactos que tenia.
A lo largo de estos años he hablado con mucha gente, que al oir el nombre de Sotosalbos, rápidamente me preguntaban por Don Pablo el cura párroco y su Iglesia.
He empezado diciendo que nunca le agradecimos lo que hizo por nosotros, porque estos últimos años cuando ha sido muy mayor creo que nos necesitó, y no supimos estar a la altura.